Lobero Irlandés

Lobero Irlandés
lobero irlandés con niña
Niña caminando con Lobero Irlandés.

Lobero Irlandés, Irish Wolfhound o Lévrier Irlandais

El perro Lobero Irlandés es una raza que está caracterizada por ser el can más alto y grande de todo el planeta.

Ahora te damos los datos más resaltantes de esta raza de perros, el Irish Wolfhound,

o bien Lobero Irlandés. Esta raza es de la familia de los lebreles de Origen Irlandés, de pelo duro, y de tamaño gigante.

Lobero irlandes altura

El Lobero Irlandés, Lebrel Irlandés o Cazador de Lobos Irlandés es la raza canina más alta del mundo,

estando bastante igualada con el Gran Danés.

Considera que la talla de un perro adulto ¡alcanza entre los 81 y los 86 increíbles centímetros!

Este perro lebrel nativo de Irlanda, donde es el perro nacional y por tanto un icono,

no ha de ser confundido con un “Perro Lobo” o bien “Llobater”,

que sería el fruto de un cruce entre un lobo y un perro doméstico, su sangre es 100% sangre canina.

Todo cuanto deberías saber sobre el Lobero Irlandés

Por su docilidad se ha bautizado al Lebrel Irlandés como el “gigante amable”, puesto que tiene un carácter bonachón ideal para vivir en familia, siempre que exactamente la misma disponga de un espacio extenso en el que este increíble can pueda expandirse a sus anchas.

Lobero irlandés Argentina

El Irish Wolfhound es un perro que siente devoción por su dueño y que además de esto cuenta con un excepcional instinto natural de pastoreo.

Un perro polivalente que tan pronto es el mejor perro de caza como un sensacional perro guardián,

dado su imponente aspecto y su agilidad.

Su nobleza hace que también esté considerado a día de hoy como un excepcional perro de compañía.

Lobero irlandés Argentina es un criadero de lobero irlandés aquí donde puedo comprar un lobero irlandés ? por un valor que debe acordar con el criador y es variable.

Origen wl Lobbero irlandés o Irish Wolfhound

lobero irlandes gigante
Lobero irlandés gigante sobre su dueña.

Las raíces del que muchos conocen como el “gigante irlandés” del mundo canino se remontan a la mitología celta,

en la que se le llama Cú Faoil. En sus principios, su historia se entrelaza con la crueldad de la guerra, puesto que su desmesurado tamaño hacía que derribara a los oponentes de sus caballos y carros.

También eran usados como perros de caza con los que dar muerte a jabalíes,

lobos y corzos, para lo que mostraban gran habilidad.

Por su velocidad, fuerza y poderío físico, estos perros pertenecían a un conjunto de canes conocidos como “los reyes de la velocidad”.

Ya en el siglo III a.C., a lo largo del ataque de los celtas a Delfos, en Grecia,

se charlaba de ellos como unos perros gigantes y temibles que iban en compañía de sus amos.

Julio César hizo referencia a que toda Roma estaba sorprendida por la fiereza de estos perros,

siete de cuyos ejemplares obsequió el ciudadano romano Flaviano al cónsul Simmaco,

para que lucharan contra lobos y osos en los juegos que se festejaron en el año trescientos noventa y uno de nuestra era.

De la mitología irlandesa-celta, podemos destacar la figura de 2 insignes canes de la raza, propiedad de Fionn,

el guerrero más afamado del instante. Estos canes respondían a los nombres de Brann y Sceloan.

La historia legendaria afirman que estos hermanos eran hijos de Tuirrean, la tía de Fionn y,

en principio, humanos. Parece ser que cuando su madre estaba encinta de ellos,

el amante de su marido, Uchtdealb la convirtió en can por celos.

Mucho más tarde, en el siglo XVIII, Edmund Campion en la “Historia de Irlanda”

aludía a la utilización de perros de esta raza para la caza del lobo en Dublín así como en las montañas Wicklow por parte de la nobleza.

En aquellos tiempos, a cada persona solo le estaba tolerado tener 2 loberos irlandeses,

de tal modo que empezaron a exportarse de forma masiva,

al punto que en el mes de abril de mil seiscientos cincuenta y dos se dictaminó por parte de Oliver Cromwell una orden que garantizara un mínimo de lebreles irlandeses que sostuviesen a raya a los lobos en Irlanda,

en tanto que su indiscriminada exportación hizo que su cría cayese de una forma alarmante.

Con el final del siglo XVIII llegó también la decadencia de la población de lobos,

con lo que la cría y el mantenimiento de esta fantástica raza canina comenzó a tener menos sentido.

Hubo que esperar a inicios del siglo XIX para que su popularidad remontara,

de la mano del capitán George Augustus, que realizó el cruce con el Gran Danés,

el mastín y el Deerhound, lo que le hizo alcanzar la altura de la que el día de hoy alardea.

lobero irlandes baño

Cuidados básicos del Lobero

Si piensas en adoptar un perros de esta raza,

te invitamos a que no te dejes llevar únicamente por lo singular de su aspecto y valores al detalle si verdaderamente se trata de tu perro ideal.

Los perros gigantes llaman la atención de muchas personas mas hay que tener presente que la convivencia con ellos lleva aparejada una serie de sacrificios que habrás de estar presto a afrontar, pese a las muchas satisfacciones que lógicamente te dará.

Alimentación del Lobero

De la Alimentación que dispenses a tu fiel amigo dependerá en gran medida que alcance e inclusive exceda su promedio de vida que se cifra entre 6 y 10 años.

Elige para él un pienso seco de calidad que además le permitirá lucir su mejor aspecto.

En el mercado hallarás una amplísima gama amoldada a todas las edades y razas caninas.

Los lebreles irlandeses son propensos a sufrir torsión gástrica,

por lo que es esencial que la ingesta de comida se divida en múltiples tomas, en vez de darle una única comida grande,

que podría perjudicarle en este sentido. También deberás ponerle el plato de comida alto, para que no tenga que inclinarse demasiado.

Si bien la cantidad que come un Lobero irlandes depende de su edad, tamaño, metabolismo,

nivel de actividad y constitución, lo cierto es que ningún Lobero irlandes ha de ser sobrealimentado,

pues la consecuencia normal sería el indeseado sobrepeso que además de esto va asociado a determinadas nosologías.

Higiene

A nivel de aseo, este can no requiere demasiada atención pues no es un perro al que haya que reparar minuciosamente.

Ahora bien y lógicamente, no puedes bajo ninguna circunstancia desatender su Higiene diaria,

por su propio bien y por el del resto de la familia, de tal modo que la convivencia resulte mucho más cómoda.

Baño y secado

Este perro rústico no necesita bañarse frecuentemente, con lo que puedes hacerlo cada seis-8 semanas o cuando notes que empieza a oler a sucio. No vamos a negarte que su gran tamaño puede hacer de esta tarea una genuina aventura, especialmente si desagrada al animal, por lo que puedes optar por llevarle a un centro de estética canina, que a veces también cuentan con la opción de autolavado.

Si decides bañarlo en casa, deberás derrochar paciencia, más todavía a la hora de secarlo, puesto que no debes dejar que salga al exterior mojado, precaución que deberás extremar en invierno. Selecciona la temperatura moderada de tu secador y ¡a secar se ha dicho!

Cepillado

Un buen Cepillado dos o 3 veces a la semana bastará para que tu Lobero Irlandés luzca un mantón brillante,

libre de partículas de suciedad y de nudos.

Además si lo acostumbras desde cachorro, es posible que tu canino amigo disfrute mucho con este hábito.

Tags: irlanda

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